21 de diciembre de 2009

Madrid en blanco...

Hoy me he levantado como cualquier otro día. Tarde, y con mucho sueño. He perdido más tiempo que nunca en preparar todo para salir...y cuando he llegado a la calle, ¡sorpresa! las aceras estaban blancas, los coches parecían enormes bolas de nieve, y yo patinaba más que andaba de camino hacia la universidad, calle abajo, por la carretera.

En el Metro había menos gente que de costumbre. Es increible como cambia una ciudad tan grande como Madrid con unos pocos copos de nieve.

Y yo iba en mi mundo. Hoy mi cabeza tenía ganas de trabajar, y para colmo, la segunda canción que escupía mi iPod era esta:



Seguramente, una de las canciones que más tocado me dejan. No es de ningún grupo especial para mí, ni es una canción que escuche mucho, precisamente porque cada vez que la oigo se me para algo por dentro...

Así que hoy ya era un día peculiar. Con esa banda sonora, este paisaje y esta cabeza ganaba el gris sobre el blanco por goleada. Veía todo a través de un cristal empañado, y aun se empañaba más con las gotitas que me salían de dentro.

Al menos el día ha sido corto. Apenas una hora de clase en un pabellón fantasma, con la escasa compañía de 5 personas y un frío demoledor.

Hoy es un día frío. Igual que este mensaje. Tengo las manos congeladas. Pero he de decir que también ha tenido una sonrisa. He recorrido el mismo camino para recoger mi libro. El mismo camino que me hizo encontrarme con varias sorpresas. Un as de corazones, una enorme sonrisa, tu rayito de sol, y una mirada con la duda entre los dedos.

13 de diciembre de 2009

Loto

Hace una semana y algo, oiste esta canción por primera vez en mi coche, quizás demasiado pronto para entenderla bien. Te dije que no era muy bonita, pero que me recordaba a ti. En el fondo, es una canción con un mensaje precioso: hay que levantarse de las caidas, y valorarse un poco más. Así seguro que algún día podré ver a esa persona que tú me cuentas que existía, y que por desgracia no he conocido aún. Espero que saques algo positivo de todo esto, y no sé si me equivoco, pero creo que ya has empezado a estar mejor. Y aunque no lo creas, y a veces haga cosas que no son acorde con este sentimiento, me alegro de ello.

Un beso.

Skunk DF_Loto

Ya sube el ascensor
y se pregunta con qué cara vendrá hoy.
Tantos reproches que no soporto
están minando mi moral.
No me presiones, córrete pronto,
siempre en postura horizontal.
Ya puedo volver a ignorarme una vez más.

Pero se siente incapaz de empezar de nuevo,
nunca la dejaría en paz.
Pero se insulta sin piedad, pregunta a su espejo:
¿quién es la más fea del lugar?

Cambia de actitud
porque cualquiera puede ser mejor que tú.
La flor de loto nace en el fango
con su pureza sin alterar;
con un origen de tan bajo rango
sostiene a una divinidad.
Arréglate, quiérete más:
Atrévete a creer que eres alguien especial.

Pero se siente incapaz de empezar de nuevo
nunca la dejaría en paz.
Pero se insulta sin piedad, pregunta a su espejo
¿quién es la más fea del lugar?

12 de diciembre de 2009

Equilibrios

Vivo en un continuo carrusel de emociones sin sentido. Sin un por qué claro, sin atender a ninguna razón. Ayer fue blanco, y mañana será negro. Y hoy, ¿hoy qué es? ¿gris?

Espero señales que nunca llegan. Espero un manual de instrucciones sobre cómo actuar. Pero no está escrito en ningún sitio. Es difícil enfrentarte a un reto único en la vida, del que no tienes experiencia previa, por lo complejo y especial que es. Más duro se hace cuando tu ínfima paciencia lo quiere todo y lo quiere ya. A veces me pregunto dónde estaría en estos momentos si hubiese sido más calmado, y si no me hubiese empujado a entrar en cada tren que pasaba por si era el bueno.

Y ahora, estoy otra vez atravesando el abismo haciendo equilibrios sobre una cuerda. Yo creo que es una cuerda imaginaria, y además, es poco resistente. Sé que en cuanto me salga un poco del camino establecido, esa cuerda se tensará más de la cuenta y me caeré. Pero paseando con ese riesgo soy feliz. Sé que mi felicidad es una cortina de humo, pero hasta que alguien abra la ventana, no veré lo que realmente hay detrás. Así que quizás lo más inteligente sería sentarse a mitad de camino y disfrutar de él mientras dure. En ocasiones es mejor no llegar a tu destino.

En el fondo sigo siendo el mismo de siempre. Caigo en los mismos errores una y otra vez, buscando hasta debajo de las piedras lo que sé que me llena. Pero creo que con los años que tengo, ya debería haber aprendido que lo realmente bueno aparece de repente, sin tenerlo que buscar. Sin embargo, a pesar de que esta vida es una enorme serie de casualidades encadenadas, me sigo empeñando en lanzar mensajes al aire. Pero es normal que no los veas. Son tan absurdos que sólo puedo entenderlos yo, como este texto.

4 de diciembre de 2009

La guinda del pastel

Es increible la sensación de vacío que queda cuando por fin llega el momento en el que se cumple tu objetivo. El trabajo que has estado haciendo durante cierto tiempo se evapora ante tu vista, sin que puedas hacer nada para capturarlo. Habría que plantearse si quizás se disfruta más con la esperanza que con el resultado.

Y eso me ha pasado a mí. Hoy es ese día, el día que estaba esperando desde que tú lo comentaste hace un mes. Hoy es el día en el que todos te hemos visto feliz, en el que hemos conseguido estar a tu lado, cuando a priori parecía que iba a ser imposible. Y la verdad es que estoy muy contento, porque sé que siempre que recuerdes todo lo que ha pasado estos días lo harás con una sonrisa en la boca. Y con eso vale.

Pero ahora..ahora ¿qué?. Mi mente ha estado ocupada todos estos días con maneras de hacerlo especial, con la posibilidad de que no lo quisieras, con cómo lo pasaríamos todos juntos. He tenido un miércoles atípico pero genial. Pero ahora todo vuelve a la realidad. Vuelven los agobios por los futuros trabajos, y las miles de horas de clase consecutivas.

Y no quería que terminara este día sin aportar otro granito de arena. Si varias veces te había comentado la posibilidad de que nos hiciesemos una foto era precisamente para que fuese la imagen de este post. Ya sabes, está todo controlado y bien pensado jeje.

Aunque ahora la cuenta atrás va en contra de tu cumple y no a favor como anoche, sigue siendo un gran día: 4 de Diciembre. Llevo un par de años que estas fechas no me gustan mucho, porque fue cuando me partí el dedo, pero a partir de ahora, estoy seguro de que cuando lleguen los primeros días de diciembre, veré tu rayito de sol y tu sonrisa.

El otro día te dije que hacia tiempo que no escribía aquí, y me enteré de que tú eres una de esas personas que de vez en cuando lee esto. Así que espero que dentro de un tiempo, cuando leas esto, te haga ilusión.

Es mi guinda a este pastel de regalos que has tenido estos días. No es tan chulo como tu tarta de chocolate y coco, pero espero que te haya gustado.

Un abrazo.

8 de noviembre de 2009

La innatural naturaleza del ser humano.

Bueno, creo que ya va siendo hora de quitarle el polvo a la portada de este blog, que ya se podían hacer dibujos con la yema del dedo. Es hora de cambiar las fórmulas de rentabilidad, casos de Dirección Estratégica y agobios que cortan la respiración por una ración de tranquilidad, desahogo y reflexión.

No sé si alguna vez os habéis preguntado cuál es el mecanismo que sigue nuestro cerebro para establecer nuestras prioridades. Hay casos de todo tipo: gente metódica, gente que se guía por la inmediatez de las cosas, gente que se pone una venda y va dando tumbos como una pelota de pinball hasta encontrar lo que desea, y gente que simplemente, ni se lo plantea y actúa según el momento. Yo creía que era una persona que sabía organizar su cabeza para dar importancia a lo que lo merecía, pero con este nuevo año en la Universidad estoy viendo cómo, aparte de una agenda que me dice qué y cuándo, no tengo ningún control. Ni sobre mi cabeza, ni sobre mis sentimientos, ni sobre lo que provoco en los demás.

Este año me propuse hacer lo que quería. En todos los aspectos de mi vida. Me planteé el último año como si fuera el primero: máxima ilusión. Además, quería empezar a conocer gente nueva. Ya que iba solo a casi todas mis horas de clase, por lo menos que sirviera de algo, y me diese la oportunidad de meter en mi vida a gente que antes veía desde la barrera. Y bien, lo he hecho. Pero creo que no bien del todo.

En muchas ocasiones me he lamentado de una tendencia que tiene la mayoría de las personas: sobrevalorar las cosas nuevas frente a otras más antiguas. Me llevo fijando mucho tiempo, y lo he visto en varias etapas de la vida. De niño, el último regalo siempre es el mejor. Juegas con él hasta hartarte, dejando de lado tus juguetes preferidos. Ya más mayores, nos pasa con los primeros amores: cada uno es mejor que el anterior. Él/ella es lo mejor que te ha pasado en la vida, y él o ella estará contigo siempre. Nada más lejos de la realidad. Y llega el momento en el que te lanzas al mundo adulto, que en nuestro caso, coincide con la entrada en la universidad. Tu muestra poblacional (maldita estadística!) aumenta, y empiezas a conocer gente que se sale de lo habitual. Ves de todo, y todo te gusta. Y en ocasiones, cambias de forma de ser para adaptarte a esa nueva gente, dejando de lado algunas virtudes tuyas que en el pasado te hicieron ser feliz junto a tu gente de siempre.

Creo que más de uno de vosotros habrá sentido eso alguna vez, y así es como me veo yo desde fuera. Y la verdad, creo que el cambio, si lo ha habido, ha sido mínimo. Pero sí siento que estoy priorizando en el hoy, y me estoy olvidando del pasado. Hay veces que me he visto en el otro lado, y la sensación no es agradable. Te preguntas que has hecho para dejar de ser lo que eras, y por qué él que antes te hacía sentir imprescindible ahora te ignora. Y me siento muy mal, porque sé que hay gente en estos momentos que se está haciendo esa pregunta, y yo soy el juez que está metiendo a gente en la cárcel del olvido.

Sé que es ley de vida, pero nunca dejaré de sorprenderme de cómo cambía nuestra forma de pensar y de sentir, y cómo cosas que antes fluían con naturalidad, ahora se atascan en la primera piedrecita del camino.

Pero bueno...La única solución es intentar no llevarme por el frenesí del momento, y luego veré los resultados. Sé que en el fondo soy como esos niños, aunque intente negarlo. Y por desgracia, soy consciente de que he dejado y dejaré más de un jueguete roto y olvidado por el camino. Desde aquí os pido perdón.

PD: Aunque como siempre, y como dice nuestro gobierno, siempre existirán "brotes verdes" en situaciones de crisis, y que hacen ver que no todo es tan malo...



No, no me refiero al bote de Mahou que tengo en mis manos ¬¬. A vosotros, gracias por dejarme aguantaros durante tanto tiempo :)

26 de octubre de 2009

Nunca me juzgues

Sé que he sido injusto, sé que muchas veces me he pasado de listo. Sé que he visto la paja en el ojo ajeno y no he visto la enorme viga que tapaba mi visión trastornada de la realidad. Sé que muchas veces he hecho sentir una mierda a personas que ya de por sí se valoraban poco. Así que pensé que sería bueno rendirles un tributo con esta canción. Creo que todos alguna vez nos hemos sentido de esa manera, con un tribunal de la Inquisición detrás de nuestros pasos. Va por vosotros, y por ti.

Skunk DF - Nunca me juzgues

Perdí mi libertad donde creí que escapaba,
perdí mi integridad porque creía que sentía.
Me fui como las ratas detrás de aquella melodía...
Siguió las sirenas hasta chocar contra las rocas,
me precipité al fondo del mar con su nombre en la boca.

¿Y qué ha sido de mi, qué ha pasado?
¿qué mas podía perder si tanto he fallado...?
Cosas tan impropias de mi,
que me cuenta asimilar.

Pero no me juzgues, no quiero tu opinión.
¿Crees que podrías hacerlo tú mejor?

Prefiero que sea mi error, y no tu acierto.
Prefiero equivocarme yo...

Prefiero que sea mi error, y no tu acierto.
Prefiero equivocarme yo...
No vuelvas a mirarme con aire inquisitivo,
yo he elegido.
No estaré esperando un castigo divino,
yo he elegido.

13 de octubre de 2009

Despegamos!

En silencio. Menudo título para un blog, ¿verdad?. Todo el mundo sabe para lo que se usa un blog: contar tu vida, vender tus productos, meterte con el mundo y jugar a ser crítico de algo. Pues sí, yo también voy a darle uno de esos usos, y no es otro que contar mis cosas. Hace mucho tiempo, quizás unos 4 o 5 años, ya disponía de un blog, pero este cayó en el olvido por los cambios que hubo en mi vida. Así que creo que este es el momento de empezar un nuevo párrafo de esa historia que se quedó incompleta.

Este es un momento un poco extraño para mí. Tengo un poco de vértigo por todo lo que está por venir: pronto terminaré la carrera, y dicho de una manera un poco manida, "me haré mayor". Y bueno, eso conlleva muchas ilusiones, y también ciertos miedos.

Por otro lado, es un momento delicado para mí. Estoy en un período en el que mi cabeza no cesa de tener actividad. Trabaja 24 horas a pleno rendimiento, porque hasta mis sueños me hacen pensar al despertarme el día siguiente. Particularmente, ahora mismo soy monotemático. Es una pena comprobar cómo cambian las personas. Cómo puedes pasar de ser Dios a no serlo. Es duro caer varios peldaños. Y sé que no es sano sentirse así, pero es a lo que estaba acostumbrado, y ello me hace comprobar que la realidad que tengo ahora no me hace sentirme cómodo, ni puedo decir que me sienta bien. Necesito un cambio de rumbo urgente. Es algo así como lo que deben sentir los pilotos de un avión cuando saben que nada de lo que hagan va a servir para salvar su destino: estrellarse contra el suelo. Yo he visto el peligro de cara, y he decidido dar un volantazo con mi vida. Al menos con esta vida que no me hace feliz. Ahora mismo existen dos opciones, pero por desgracia sólo una depende de mi. Así que bueno, creo que lo más sensato es ir consultando mi GPS para volver a ponerme en camino. Ese camino que hace unos 3 meses perdí, y que sinceramente, creo que era mejor que el camino con piedras que me he encontrado.

Así que bueno, aquí tenéis el primer capítulo de este libro. Lo podéis titular: "El destino de un anormal". Pero sé que si estás aquí leyendo es porque quieres formar parte de mi intimidad. Espero que dentro de un tiempo, abras esta dirección y el silencio se haya transformado en una risa. Porque tú estarás contento por mí, y yo por fin habré logrado mi objetivo.

PD: Normalmente dejaré una canción que signifique algo para mí. Ya sea la letra, o la persona que me la enseñó. Y podrá tener relación o no con lo que lees. Pero si me conoces un poco, sabrás que está aquí por algo.
Hoy dejo esta canción de Huecco. Es la típica canción que nunca has prestado atención, y que un día, sin saber por qué, aparece en el Random de tu iPod para decirte algo.

Bienvenidos a todos.

Huecco - Los tesoros imposibles



Duele llorar cristales
cuando se congela el agua de los lagrimales
Y tú que siempre presumiste de vivir la carne
En carnavales, fiestas y bacanales.
Es hora ya de barajar el naipe de las verdades,
De las verdades.

He perdido toda la vida
Buscando el arca perdida,
Los tesoros imposibles que ha escondido tu sonrisa.
Si lo nuestro fue mentira
Tus cuartadas no respiran
Olvidaste pintalabios, imprudente, en bocas que no eran la mia.
En bocas que no eran la mia.

Duele, son cosas normales .
Esto es lo que tiene ser princesa de los arrabales.
Tu ya una clásica en los coches de la noches de Madrid
Con tus rituales...
La soledad se está encargando en silencio
de curar despacio todos tus males, todos tus males,
todos tus males, todos tus males.

He perdido toda la vida
Buscando el arca perdida
Los tesoros imposibles que ha escondido tu sonrisa
Si lo nuestro fue mentira
Tus cuartadas no respiran
Olvidaste pintalabios, imprudente, en bocas que no eran la mia.
En bocas que no eran la mia, En bocas que no eran la mia,
En bocas que no eran la mia...

Aún recuerdo los cuerpos acostados
Cuando éramos el mismo beso, el mismo abrazo,
el mismo sueño eterno y dorado.

He perdido toda la vida
Buscando el arca perdida
Los tesoros imposibles que ha escondido tu sonrisa
Si lo nuestro fue mentira
Tus cuartadas no respiran
Olvidaste pintalabios imprudente

He perdido toda la vida
Buscando el arca perdida
Los tesoros imposibles que ha escondido tu sonrisa
Si lo nuestro fue mentira
Tus cuartadas no respiran
Olvidaste pintalabios imprudente, insolente, impaciente, improcedente
En bocas que no eran la mia, en bocas que no eran la mia,
en bocas que no eran la mia, en bocas que no eran la mia.