Aquí estoy. Llevo apenas 3 horas levantado, y no he sido capaz de hacer casi nada. Me duele todo el cuerpo, y el cerebro no da para mucho más. Mañana empieza mi carrusel de examenes (que para el que no lo sepa, durará aproximadamente un mes), y la verdad, estoy bastante indiferente ante él. Sé que me estoy jugando mucho estos días, pero aun así soy incapaz de reaccionar.
Mi cabeza ultimamente oye más a mi corazón que a mi conciencia, y así pasa lo que pasa. Que no para de pensar en lo que hice, en lo que tengo ganas de hacer, y en lo que podré hacer. En imaginar mi vida según quiero que sea. Sólo hay un inconveniente: soy incapaz de arriesgarme para conseguir lo que deseo. Como he hecho siempre. Y creo que no hay cosa que más odie de mi mismo.
Aunque seguramente, y como siempre me ha pasado, las cosas se terminen torciendo por la fuerza que pongo sobre ellas. Muchas veces he pensado lo grande que sería poder entrar en la cabeza de la gente para ver lo que realmente piensa o siente hacia mí. Pero no estamos en una película de mutantes ni superheroes, asi que será mejor que me conciencie de que lo único que voy a poder leer son sus ojos. Y ellos me dicen cosas muy distintas cada vez.
Se lo dije hace poco a una persona, y os lo recomiendo a todos: no dejeis nunca de decir lo que sentís a alguien. Esa misma persona me dijo que con ello se logra hacer sonreir a los demás. Y si es bonito, ¿por qué ocultarlo? Así de paso, nos despejará las dudas a los que, como yo, desconfía de todo y confía en nada.
Pero dejando de lado las historias para no dormir de siempre, tengo poco que contaros. Mis días se pasan rápido. En Navidades, 1000 de Opencor, 500 de salir, y casi 0 de estudio. Y a partir de ahora, la escala va a ser muy distinta. 0 salir, 0 dormir, e infinito estudio. A ver si vale la pena :).
Sé que la gran mayoría de los que me leeis sois gente que está día a día conmigo (os debéis saber mis problemas más que de memoria). También sé que hay personas que leen esto porque hay una distancia gigante entre nosotros, aunque ambos sabemos que esa distancia es solamente física, y no mental. Y también sé que hay alguien que se refugia en esto para saber un poco de mí. A todos vosotros, gracias por pasaros por aquí de vez en cuando. Por darme ánimos para seguir contando aquí mis historias. Si alguno de vosotros quiere hacerme cualquier sugerencia, se lo agradeceré. Hay un buzón de sugerencias ahi abajo, en "Comentarios". Así yo no pensaré tanto en lo mismo, y vosotros sabréis (si es que os interesa) lo que yo pienso sobre algo en concreto.
3:30 de la mañana, y oyendo A Day to Remember. Mientras, todos están durmiendo. La noche aun es joven.
13 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario