Este blog, entre otras funciones terapéuticas para una mente a veces enferma, tiene la misión de contar mi vida real, y no siempre el mundo de los sueños. Ayer recibí por fin una gran noticia: he conseguido aprobar todo. 9 asignaturas. Si me pongo a pensarlo, me parece una auténtica locura. Otros años, con un esfuerzo mayor, he logrado aprobar 6, o 7. Pero este año me he superado, y la verdad, puedo decir que estoy orgulloso de mí.
En mi casa este tipo de noticias no son más que una palmadita en la espalda. Es raro que las personas que más deberían presumir de ello solamente acierten a decir: "Bien". Siempre he tenido la sensación de que el hecho de haber sido siempre un buen chico ha hecho que estas cosas pierdan su magia. Pero aun así, creo que están felices. Al menos podrán cambiar su discurso más reciente, aquel en el que se nos tachaba a mi hermano y a mí de dos problemas constantes.
Por otro lado, quería agradecer a todos los que me habéis animado durante estos casi dos meses que ha durado este período de exámenes. Llamadas, SMS deseando suerte. Todo ello son gestos que yo adoro entregar, y por ello, me causan la bonita sensación de que alguien espera tu éxito. De que alguien confía en ti, Y por ello me alegro tanto, por poder devolver todas esas esperanzas con resultados.
Estos meses han sido totalmente diferentes a cualquier otro período de biblioteca. He cambiado de lugar de estudio, de compañía y de costumbres. Y sé que no es justo decir que el cambio ha sido a mejor, porque el pasado también es digno de mencionar. Pero si he de decir que estos meses no los cambiaría por nada. Hoy puedo decir bien alto que estoy feliz de ser como soy, y hacía mucho que no lo sentía.
Para concluir, quería dar también las gracias a mi amuleto. Aquel que estaba 24 horas a mi disposición. Aquel que hacía auténticas locuras para que yo estuviera bien. Aquel que conseguía cambiar el agobio y el mareo de apuntes por minutos de paz y descanso. Sé que te cuesta decir mucho las cosas, pero a veces los gestos silencian cualquier palabra que puedan pronunciar tus labios. Muchas gracias, una parte de este éxito es también tuyo.
Y así, cuando más cercano está mi futuro, más valoro mi presente. Sigo teniendo miedo a los cambios.
14 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Enhorabuena de nuevo, me alegro de leer todo lo que has escrito, sobretodo de saber que por fin empiezas a darte cuenta de lo mucho que vales...
ResponderEliminar/totalmente de acuerdo con Marta :) crak!
ResponderEliminar